El peor gráfico.

Esta mañana Jacin (@jacintofleta) ha lanzado una pregunta en su Twitter:

Yo lo tengo claro, y así le he contestado: ninguno de los dos.

Los gráficos circulares pueden ser atractivos visualmente, pero generan confusión. Nuestro cerebro tiene dificultad para interpretar la información que contienen. Este artículo de Business Insider da una buena explicación sobre el tema. Os lo resumo:

Estos tres gráficos representan sondeos para unas elecciones locales, realizados en tres momentos distintos. Cada color corresponde a un candidato.

¿Puedes distinguir qué está sucediendo en cada momento?

En el sondeo A, ¿quién tiene más apoyos? ¿El candidato 4 o el 5? Es difícil saberlo.

En cambio, esto es lo que sucede cuando utilizamos un gráfico de barras:

Está mucho más claro, y hallamos fácilmente la respuesta a la pregunta anterior: El candidato 5 tuvo más apoyos que el 4 en el sondeo A.

Además de la dificultad en su interpretación, un gráfico circular es fácilmente manipulable cuando se genera en 3D. El color que queda más próximo a nosotros siempre parecerá más grande de lo que es en realidad.

En este gráfico el color rojo (S&D) parece tan grande como el turquesa (EPP):

Pero no es así:

Hay muy pocos casos en los que usar un gráfico circular tiene sentido. Estos son dos de ellos:

Tiene sentido utilizar un gráfico de tarta para representar fracciones de un todo o porcentajes. Por ejemplo, representar cuántos empleados de una empresa son hombres y cuántos mujeres.

Tiene sentido utilizar un gráfico de donut para mostrar el progreso sobre el total. Cuando escribes un tuit, junto al botón de Twittear/Responder aparece un pequeño donut que indica lo cerca que estás de alcanzar el límite de 240 caracteres. Además, estos gráficos tienen una ventaja añadida, y es que en el espacio libre que queda dentro del donut se puede incluir un número, como hace Twitter cuando quedan 20 caracteres o menos.

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