La personalidad importa.

La RAE define ‘personalidad’ como «el conjunto de características o cualidades originales que destacan en algunas personas». Cuando conocemos a una persona simpática, es normal que nos apetezca volver a verla. Sin embargo, en caso de ser desagradable, no querremos pasar más tiempo con ella.

Lo mismo sucede con las empresas.

La personalidad de una empresa va mucho más allá de su logo o eslogan. Y no se basa en un batiburrillo de colores, frases motivadoras y mensajes positivos. Engloba cualquier contacto con el exterior, desde la publicidad o la comunicación en redes sociales hasta las respuestas del chatbot o la forma en que los empleados atienden al público.

Los seres humanos somos seres pasionales, y nuestras emociones tienen un gran poder sobre las decisiones que tomamos. Cuando interactuamos con una empresa, le asignamos características humanas de forma inconsciente, y estas influyen de forma contundente en nuestra opinión sobre ella.

Esto es mucho más importante de lo que parece, ya que en un mundo repleto de ofertas muy similares, la personalidad percibida por el comprador puede ser la diferencia que le haga decidirse por un producto u otro. Incluso en la decisión de compra más analítica, el primer contacto con la marca tiene una importancia radical. Y no hay segunda oportunidad para una primera impresión.

Esta realidad pone de relieve la necesidad de conseguir que la empresa transmita una personalidad atractiva. Si no se cuida, es probable que distintos usuarios acaben con ideas diferentes, siendo algunas muy negativas. No tener en cuenta algo así y dejarlo en manos del azar puede tener graves consecuencias, ya que se trata de un elemento que no solo afecta a la adquisición de clientes, sino también a la retención y la fidelización.

Queremos que el cliente confíe en nosotros. Queremos que nos vea como un amigo. Queremos hacerle feliz. Queremos que se enamore de nuestro producto.

Por eso, la personalidad importa.

Si este artículo te parece interesante, te invito a compartirlo en tus redes sociales. ¡Gracias!

También puedes encontrarme en LinkedIn y Twitter.