La viralidad y los efectos de red.

Todo emprendedor sueña con ver crecer la base de usuarios de su producto. Crecer es vital para cualquier startup, sobre todo en fases tempranas, y la capacidad de hacerlo rápidamente es algo muy valorado por los posibles inversores.

La viralidad y los efectos de red—o efecto red—son dos características de algunos productos tecnológicos que tienen mucho que ver con ese crecimiento. Ambos términos están estrechamente relacionados y son confundidos habitualmente. Por eso es importante conocer sus diferencias y saber determinar qué se considera un crecimiento viral y cuándo un producto tiene realmente efectos de red.

Los efectos de red

Un producto con efectos de red es aquel cuyo valor aumenta a medida que lo hace su número de usuarios. Un caso fácil de visualizar es el de los marketplaces como Wallapop o Etsy, que se ven beneficiados conforme mayor variedad de vendedores y productos existe, lo cual atrae a más clientes y a su vez a más vendedores.

Comprender qué indicadores determinan la existencia y crecimiento de los efectos de red en cada producto es un trabajo importante para cualquier emprendedor, ya que trabajar esos elementos acelera el crecimiento y conduce en muchos casos a un producto exitoso.

Las métricas que determinan si existen o no efectos de red pueden—y suelen—variar dependiendo del producto, además de existir distintos tipos de efectos. Por ello se debe comenzar por comprender el ecosistema competitivo de la empresa, tener clara la propuesta de valor y entender qué palancas son clave para alcanzar dichos efectos.

La identificación de dichas métricas puede ser un proceso costoso, ya que los efectos de red no se manifiesta hasta alcanzar una elevada cantidad de usuarios, conocida como masa crítica. De hecho, es a partir de ese momento cuando puede suponer una diferenciación que sitúe a la empresa en un punto prácticamente inalcanzable para la competencia, creando una fortaleza inexpugnable.

Alcanzar la masa crítica puede ser la diferencia entre éxito y fracaso para muchas aplicaciones, como en el caso Tinder. Cuanta más gente usa la aplicación de forma activa, mayor es la probabilidad para todos los usuarios de hacer match con alguien y acabar teniendo una cita. Pero para que una aplicación de este tipo llegue a tener cierto valor y atractivo es imprescindible alcanzar un mínimo de usuarios, al menos en las ciudades más importantes.

La viralidad

La viralidad es la característica de un producto que crece más rápido conforme más usuarios lo utilizan. En este caso, a diferencia de los efectos de red, no es el valor lo que aumenta, sino la velocidad de adopción.

Este crecimiento viral se alcanza gracias a que los usuarios del producto invitan a otras personas a usarlo, ya sea por invitación o a través del boca a boca. En los inicios de internet, muchas empresas de correo electrónico tuvieron un crecimiento viral porque, para hacer posible la comunicación, emisor y destinatario debían tener una dirección email.

Un caso reciente de crecimiento viral es el de Zoom, la empresa de videoconferencias que está aumentando su valor en bolsa debido a la expansión del coronavirus. Cada vez que un usuario invita a otras personas a una llamada, también les está invitando a probar el producto, lo cual está generando un gran crecimiento.

Es difícil determinar con exactitud qué es un crecimiento viral, ya que es bastante relativo. Sin embargo, el recurso más utilizado es el coeficiente de viralidad k.

Coeficiente de viralidad (k)

Fórmula: Nuevos usuarios obtenidos / Cantidad inicial de usuarios

Por ejemplo, tenemos una aplicación con 10.000 usuarios y de media cada usuario invita a 5 amigos, lo cual resulta en 50.000 usuarios invitados. Si de esos invitados un 25% acaba utilizando la aplicación, tendremos 12.500 usuarios nuevos, sumando un total de 22.500. En este caso concreto, el coeficiente de viralidad es de 1,25 (12.500/10.000).

Es importante remarcar que no todo crecimiento por invitación o recomendación de los propios usuarios se considera viral. Respecto al resultado del coeficiente k, se suele considerar que un producto con un resultado inferior a 1 no tiene un crecimiento viral.

La combinación

Indudablemente los efectos de red y la viralidad son muy distintos, pero tienen una fuerte relación. En algunos casos se dan ambos en un mismo producto, como ocurre habitualmente con las redes sociales. Por los efectos de red, cuantos más usuarios, más contenido se genera y más interesante y atractiva es la red social. Y a su vez, esto provoca que más personas inviten a amigos y conocidos, lo cual incrementa el coeficiente de viralidad.

Aunque la viralidad es sin duda importante y suele ser más llamativa, es muy complejo mantenerla en el tiempo, por lo que suele ser propia de fases de expansión bastante tempranas. En cambio, como hemos visto, los efectos de red tardan tiempo en aparecer y requieren de una masa crítica de usuarios.

La capacidad de escalar a gran velocidad ha llevado a muchas startups a lo más alto, pero es una posibilidad que no está al alcance de todas. En un entorno incierto, crecer rápido es quizás la ventaja competitiva más valiosa. Para algunas de las más grandes empresas tecnológicas, la viralidad y los efectos de red han sido las claves para conseguirlo.

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